Artículo 1. El Dispositivo como Territorio
Cada nodo es territorio soberano. Se descarta la existencia de servidores centrales en el extranjero o nubes propietarias.
(RED COM ORG)
Com Org es una herramienta de software sofisticada diseñada para la resistencia cultural, la autonomía comunicativa y la libre expresión blindada por hardware inmutable. Rechazamos categóricamente el paradigma de las corporaciones de Silicon Valley: no somos una red comercial ni una plataforma federada convencional diseñada para la adicción.
Esta red no ha sido concebida para la superficialidad, la vanidad o la búsqueda de atención social. Se constituye como una plaza pública para el debate maduro, crítico y acalorado sobre la realidad política y social, donde la única interacción válida es la confrontación de ideas mediante argumentos articulados.
Cada nodo es territorio soberano. Se descarta la existencia de servidores centrales en el extranjero o nubes propietarias.
Toda identidad e historial de debate viven exclusivamente en el almacenamiento físico local de la máquina del usuario, gestionado de forma descentralizada.
Si el autor decide eliminar una publicación, esta desaparece de forma absoluta e irreversible.
El control es estrictamente físico: cerrar la aplicación desconecta el nodo de inmediato del enjambre.
Prohibido el ordenamiento algorítmico automatizado. El usuario posee la potestad absoluta de configurar qué leer o a qué bloquear.
Se prohíbe la creación de cuentas virtuales descartables o granjas de bots para ataques coordinados.
Toda identidad se genera vinculando de forma unívoca la clave criptográfica del usuario (Ed25519) al silicio real del dispositivo (MachineGuid, ANDROID_ID, product_uuid). Esto hace que el costo económico del sabotaje sea prohibitivo.
Se imponen límites físicos de 1000 a 1200 caracteres para priorizar la argumentación sobre el agravio.
El costo de procesamiento recae sobre el emisor; la saturación queda autolimitada por las leyes físicas de la computación local.
Organizaciones como gremios o asambleas gestionan sus propios Faros y Autoridades de Certificación (CA), descentralizando el poder técnico.
El filtrado es físico. Si un usuario bloquea una firma dañina, el contenido queda atrapado en el dispositivo de origen sin propagarse.
Basado en dinámicas de masas, si el 15% del padrón denuncia un nodo, el software habilita la revocación de la firma criptográfica, aislando al agente nocivo del enjambre.
Como medida extrema contra grupos criminales que levanten su propia infraestructura para encubrir actividades ilegales, el sistema permite la "Revocación de Faro por Consenso Federado". Si un faro viola las reglas éticas de la comunidad, el resto de la malla lo desautoriza en la Lista de Exclusión de Faros (FRL), cortando su conectividad sin depender de un botón central dictatorial.